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domingo, 4 de septiembre de 2011

CLARIN: Cada vez circulan más motos y se triplican los accidentes


De todos los días: cuatro motos en primera fila, en una calle del Centro porteño.
Foto Jorge Sánchez - Clarin.com 
04/09/11 Ante el colapso de tránsito, las motos crecen como alternativa de transporte. Los especialistas dicen que son necesarias políticas para integrarlas, como estacionamientos o líneas de detención diferenciadas. El récord de ventas impacta en Capital y GBA

Con el tránsito desbordado, en 2005 empezó a crecer el uso de motovehículos en Buenos Aires. Para este año se espera un pico de ventas que podría alcanzar las 700 mil unidades en el país, 21,5% más que en 2010, y desde la Asociación de Concesionarios de la República Argentina (ACARA) aseguran que va a seguir creciendo. Como consecuencia directa también aumenta su participación en accidentes viales.
“Entre 1993 y 2005 no superaban el 10% del total de vehículos involucrados. Ahí comenzó la trepada que en 2010 alcanzó casi el triple: 29,4%”, resume Eduardo Bertotti, director del ISEV. En la Ciudad se pasó de 14 fallecidos en 2006 a 28 en 2010, y se multiplicaron los conflictos entre motociclistas y automovilistas en la calle.



En Capital predominan las motos que se utilizan para delivery y mensajería. Pero cada vez son más los que la eligen como alternativa al auto en una traza urbana que está desbordada, con piquetes e interrupciones, y las dificultades que representa estacionar en los barrios céntricos. En el Conurbano las motos se convierten en vehículos familiares y es común encontrar grupos de tres personas montadas sobre las dos ruedas.
El primer punto es la accesibilidad. Motos y ciclomotores se compran a bajo costoy con financiación en cuotas. “En cinco años el precio pasó de cinco salarios industriales a 1,3”, expone Ricardo Ribatto, vicepresidente de la fundación Pro Moto y de la Cámara Argentina de la Motocicleta.
Según los datos de ACARA, en lo que va de 2011 el 60% de las motos patentadas tienen entre 100 y 125 cc. “Pero los que compraron su primera moto hace unos años están migrando a cilindradas mayores”, advierte Damián Szapkievich, de la division motovehículos de la entidad. Y el grupo que va desde los 126 a los 250 pasó de un 12,5% del mercado en 2007 a un 26,9% en 2011. Y agrega: “Con este crecimiento hay que trabajar en materia de seguridad vial y garantías para el consumidor”.
“Desde la fundación Pro Moto apuntamos a que los gobiernos empiecen a preocuparse por integrar este fenómeno a la sociedad , y educar al motociclista, porque reconozco que somos muy maleducados. Para la Ciudad proponemos hacer líneas de detención discriminada en los semáforos, que existan estacionamientos realistas para motos, y que no les cobren peaje en entradas y salidas de la Capital Federal, porque se vuelve muy engorroso”, enumera Ribatto.
A modo de ejemplo Hernán de Jorge, responsable de capacitación del CESVI, cita dos casos. “Hace pocos años en España implementaron un plan que incluía la repavimentación de las rutas para lograr mejor adherencia. En Concepción del Uruguay están haciendo estacionamientos para motos , perpendiculares al cordón y con un zócalo metálico para atarlas”, describe.
En la Ciudad empezaron a trabajar el tema en 2008. “Hicimos un análisis del tipo de moto implicada en siniestros y vimos que, a diferencia de lo que sucede en Europa, había una proporción altísima de motos de baja cilindrada ”, explica Pablo Martínez Carignano, director de Seguridad Vial porteño.
La primera medida fue una campaña para promover el uso del casco , que incluyó el cambio de cascos en mal estado para 850 trabajadores que tomaron un curso de tres horas sobre “manejo seguro”, y 200 más en el marco del plan de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (en pocos días se cambiarán 500 cascos más). Y un sistema de control y educación para que motociclistas y automovilistas conozcan las características de manejo del otro. “Entre 2008 y 2010 pasamos del 88,2% al 94,35% de motociclistas con casco”, apunta Martínez Carignano.

Consejos para una buena convivencia con automovilistas



04/09/11 A los motociclistas les recomiendan no invadir carriles y no alinearse al centro del auto de adelante.
Si lo tengo que definir en una palabra, es vulnerabilidad . El conductor es vulnerable, los elementos de control son vulnerables y la Ciudad no está preparada para eso”, sostiene Hernán de Jorge, responsable del área de Capacitación del CESVI. Hay otro aspecto importante que tiene que ver con el cumplimiento de la ley: a pesar de que establece un límite de edad para conducir motos y la obligatoriedad de tener licencia para hacerlo, no siempre se cumple. “Para un padre es más fácil prestar una moto a un adolescente que un auto”, apunta De Jorge.
“Una moto es completamente distinta a un auto, y es más difícil de manejar . La estabilidad, los cambios, los frenos, los tiempos de respuesta son distintos. En el auto, apretás el pie y un pedal frena las cuatro ruedas. En la moto hay un freno de mano y otro en el pie, y la sumatoria general de esos dos tiempos de reacción es mayor”, explica De Jorge.
Además de las diferencias aparece la disputa constante entre automovilistas y motociclistas, que muchas veces parte del desconocimiento sobre los cuidados que hay que tener para la buena convivencia de ambos tipos de vehículos. “El argentino es muy transgresor a la hora de conducir y el motociclista más todavía. Siempre quiere avanzar un poquito más , cortar semáforos, y entonces se descuida de lo que sucede con otro tipo de vehículos. Un clásico en Capital Federal son los choques entre ambulancias y motos”, sigue De Jorge.
Además del casco, se apunta a que las motos tengan los dos espejos, patente y todos los papeles en regla, y que circulen con la luz prendida durante todo el día. Para llevar pasajeros (mayores de 16 años y con casco) deben tener asiento y pedalines. En las campañas de difusión para los motociclistas que viene realizando la dirección de Seguridad Vial del Gobierno porteño se enfatiza la importancia de respetar el espacio de circulación de los autos y no invadir sus carriles. También la existencia de puntos ciegos en los espejos retrovisores que pueden hacer que el conductor no vea la moto que lo está sobrepasando. Y la ventaja que ofrece circular alineado a alguna de las ruedas y no el centro del vehículo cuando van detrás.
A los automovilistas se les recuerda que ciertos obstáculos (aceite, arena o agua, por ejemplo) son una complicación para el motociclista y hay que prever que harán una maniobra más abrupta ante la presencia de ese tipo de elementos en la calzada. Y que muchas veces los motociclistas circulan entre carriles para ganar visibilidad.

Acompañan a Pedro Varela




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