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jueves, julio 24, 2014

Discurso de la Presidenta Cristina Fernández en la inauguración de la tercera planta de Yamaha en Argentina



Acto de inauguración planta Yamaha: palabras de la Presidenta de la Nación

Muy buenas tardes a todos y a todas; señor Gobernador de la provincia de Buenos Aires; señor Intendente de General Rodríguez; señor Presidente de Yamaha Argentina; señor Presidente de Yamaha para América; señor Embajador del Japón; Intendentes que hoy nos acompañan; amigos y amigas: realmente hoy es un día muy especial porque exactamente, hace un año, estábamos como lo veíamos recién en el corto reunidos con los ejecutivos de Yamaha, que nos anunciaban la instalación, aquí, en el Parque de General Rodríguez de esta planta para producir motos y hoy, a un año, estamos aquí los argentinos y todos ustedes, junto a los trabajadores, inaugurando precisamente una fábrica de motos.



La moto que ven a mis espaldas, que es la YBR 125, Precios Cuidados, que está incluida, que tiene ya un 35 por ciento de componentes nacionales, su precio es 18.000 pesos y se puede adquirir con Tarjeta Argenta y con precios del Banco Nación, así que a ponerse las pilas; es la mota que la más se vende para todos los chicos y chicas, repartidoras de delivery, así que ya saben - los de la competencia me van a matar, pero no importa- acá hay que vender y consumir, muchachos. Porque de esto se trata uno de los pilares del modelo, que allá por el 25 de mayo de 2003, instalamos en la Argentina tiene precisamente en el consumo interno, pero consumo interno de cosas hechas por trabajadores argentinos, porque no es igual cualquier consumo.




Yo quiero que cada vez consumamos más cosas hechas por los argentinos, porque esto significa valor agregado y trabajo. Hoy charlaba con muchos chicos, en la línea de producción, muy jóvenes, para muchos de ellos era su primer trabajo; para otros era su segundo trabajo. Me había olvidado de saludar también al señor Secretario de SMATA, el compañero Pingnanelli, que también quiero saludarlo y hoy estamos aquí y es muy importante que rescatemos esto que es el desarrollo de la industria nacional y que cada vez podamos incorporar a motos, autos, tractores mayores componentes nacionales.
Cuando recién venía para acá, pegadito acá a la fábrica, está otra que también se instaló durante nuestra gestión: la de tractores Acko, que es una de las marcas líderes, a nivel mundial y veíamos la cantidad de tractores que ya tienen listos y que sirven también como insumo esencial para la fabricación de productos primarios, en la República Argentina.
Y quiero también recordar el General Rodríguez, que visité hace muchísimos años, al comienzo de la gestión de Néstor, yo la primera visita que hice a General Rodríguez, fue a La Serenísima, porque General Rodríguez era serenísima dependiente y ahora podemos decir que después de más de once años, muchísimas fábricas se están instalando, tenemos este parque Industrial que no existía y otro parque industrial privado, a punto también de abrirse y seguimos incorporando trabajo, que no sólo pasa aquí con esto que estamos viviendo, pasa también y además lo que es importante, porque dije consumo, industrial nacional e inversión pública. (APLAUSOS). ¿Y dónde está la inversión pública que algunos llaman gasto público? En el programa, entre otros, por ejemplo de Incentivos ala producción, a la industria de inversión, que son los Programa del Bicentenario, y está fábrica también tiene inversión hecha por todos los argentinos, para poder instalarse. Como también la tiene la empresa familiar, en San Rafael, provincia de Mendoza, que una moderna tecnología de cañones de punzado para la industria petrolera, con créditos del Bice, del FONTAR. El FONTAR, es un fondo especial, del Ministerio de Ciencia y Tecnología para todo el desarrollo.
Lo que acabamos de inaugurar, hoy, en Mendoza es un producto totalmente de innovación tecnológica, en materia de perforación petrolera, ideada, creada, proyectada, desarrollada por técnicos, profesionales y obreros argentinos y que vamos a vender al mundo. (APLAUSOS). También de inversión privada, más inversión pública, otro de los pilares fundamentales de este modelo y de este proyecto.
También en Granadero Baigorria, inauguramos – yo dije ampliación, pero en realidad es inauguración – una planta, también una empresa familiar, de productos electrodomésticos Liliana, de la Familia Jacobson. Señor Jacobson recordaba el año 2002, cuando apenas tenían 200 trabajadores, hoy tienen 630 y con proyección, en esa planta que han inaugurado, de poder albergar hasta 2.000 trabajadores. También ahí, en esa inversión, estuvo presente el Estado con inversión del Banco Nación y del Banco BICE y por eso se pudo llevar adelante, pero lo que es más importante también, lo que él mencionó no lo hizo para chuparme las medias, porque yo soy la Presidente y por la protección de la industria, saben por qué lo hizo. Por lo que sufrió la familia Jacobson, en el año 2001, en ese año como tantísimas otras empresas sufrió problemas financieros porque no podían competir con la importación, pero no porque no estuvieran en condiciones los industriales argentino de competir contra productos importados, sino porque muchas veces los productos importados vienen con dumping, que esto es dumping social, dumping económico y entonces se hace prácticamente imposible. Porque además, este proyecto de desarrollo industrial, de valor agregado, se ha hecho también con inclusión social, con la inclusión de más de 6 millones de puestos de trabajo, con la generación de convenciones colectivas de trabajo, que nos permiten decir con orgullo que los trabajadores argentinos son los mejores remunerados de América latina y que los salarios argentinos son, comparativamente, los de mayor paridad adquisitiva – medida en dólares – comparadas con otros trabajadores de toda la región de Latinoamérica.
Por eso también, hoy, para mí estar aquí en esta fábrica, también compartir en Mercedes, provincia de Buenos Aires, junto a una empresa multinacional de la importancia de Max, la incorporación de una nueva línea de producción para alimentos para mascotas, lo cual revela también la situación de crecimiento de la sociedad argentina nos pone muy contentos y muy orgullosos. Esto no quiere decir que no tengamos dificultades, sabemos que en materia de bienes de consumo durable, como por ejemplo las motos, hemos tenido una caída, del 20 por ciento en materia de producción. Esto también tienen que ver, por supuesto, con la generación de expectativas. Yo quiero hablar, hoy, y reflexionar, junto a todos ustedes, del especial momento que vive el mundo y que también vive la República Argentina: veníamos de cifras muy altas de consumo, con lo cual no queremos caer, pero el 20 por ciento impacta, pero lo que más impacta – y si se me permite porque la economía no es una ciencia exacta – son muchas veces las malas expectativas, que se generan a través de rumores, de políticas, a través de gurúes, de pronósticos, de profecías de que todo nos va a ir peor y entonces – finalmente – terminamos teniendo problemas. ¿Por qué? Porque muchas veces la gente, ante el temor, retraer el consumo de los bienes durables, cosa que no sucede, por ejemplo, en materia de supermercado, que han aumentado, respecto de mayo, un 4,30 por ciento el consumo, porque obviamente por más que le generen esto nadie deja de comer, ni de comerse un asadito, ni de tomarse un vinito, ni de salir a comer. Pero realmente cuando se trata de la inversión de un auto, de una moto, de una casa, si le generan mala onda y malas expectativas, entonces, esto impacta negativamente.
Y déjenme darles un ejemplo de cómo cuando se siguen esas malas expectativas, esas malas ondas, muchas veces finalmente termina siendo la autoprofecía cumplida y terminan perdiendo. Voy a tomar un ejemplo con un tema que es muy tradicional en nuestro país, uno de nuestros principales commodities: la soja. Se dijo y se especuló con que el dólar iba a estar, no sé, a 20, 25; 30 pesos, a cualquier cosa y entonces se recomendaba que no se vendiera soja; podíamos ver parte de la cosecha del año pasado, que no se vendía y fíjense ustedes, la soja que llegó a estar a 558 dólares, un promedio de 540; 550 dólares, durante el tiempo en que no se vendía, hoy bajó a 474 dólares la tonelada. Se estima, que en los últimos quince o treinta días se ha perdido entre 20; 50 dólares por tonelada, por productor, lo cual nos pone muy mal, y también de ingresos para el Estado, porque obviamente no solamente pierde el productor. ¿Y esto a qué se debe? A que muchos especulaban con el tema de que podría haber otro tipo de cambio, o que tal vez podrían guardar la soja dos o tres años, hasta que el gobierno actual se fuera y los pronósticos realmente son a la baja del precio, porque hay una desaceleración de las economías emergentes. Esto no es un invento de esta Presidenta, ustedes saben que hace pocos días estuvimos reunidos con los BRICS, que son los países emergentes por naturaleza (China, Rusia, India, Sudáfrica, y nuestro principal socio, que es la República Federativa del Brasil). Entonces, qué es lo que debemos hacer los argentinos, fundamentalmente frente a esto, que se plantea como una caída del PBI global: incentivar lo que siempre hemos hecho: el consumo interno, consumir que fue lo que nos salvó durante las épocas de mayores crisis (2008 y 2009) y nos permitió salir adelante, con mucha fuerza, en el año 2010 y 2011. Porque la demanda agregada se compone de cuatro elementos básicos: consumo interno, inversión pública, inversión privada y consumo externo. El consumo externo son las exportaciones y éstas en todo el mundo y para todos los países han caído en volumen y en precio, por lo cual es imprescindible que todos los argentinos tomemos conciencia de que necesitamos fortalecer más que nunca el mercado interno.
Por eso les digo, si quieren hacer una inversión y si quieren conservar el trabajo compre una moto, si es que puede; compre una plancha si es que la necesitan; compren un lavarropa, si es que lo necesitan porque están manteniendo el trabajo de otros argentinos, que también le van a comprar las cosas que ustedes producen y consume. (APLAUSOS).
Miren esto, me acuerdo que el Presidente Lula, que era presidente conmigo, en el año 2009, y yo nos cansamos de explicarlo a lo largo y a lo ancho. Y nos dio resultados, tuvimos problemas, pero pudimos salir adelante y vamos a salir adelante. (APLAUSOS). Porque, además, obviamente esto no tiene punto de comparación con lo que fue la crisis del 2009, que fue catastrófica. Lo recuerdo que me faltó vender chicles y caramelos por las calles para convencer, pero si es necesario volver a salir a vender chicles y caramelos voy a volver a hacerlo porque a mí no se me caen los anillos para decirle a los argentinos las cosas que tenemos que hacer, la dirección que debemos tener para conservar este modelo virtuoso, que permite tener esta moto, que permite tener los tractores, que tenemos afuera y que nos ha permitido reposicionarnos en el mundo, con lo que ha pasado este último fin de semana con inversiones... muchos sonreían y nos miraban con cierto dejo de ironías, cuando anunciábamos la presencia del señor Presidente de la República Popular China, con una nutrida delegación para venir a hacer importantes asunciones en la Argentina. Y la verdad que hicimos importantes anuncios, en la Argentina: vamos a comenzar las represas "Néstor Kirchner" y "Jorge Cepernic", por más de 4.700 millones de dólares. (APLAUSOS).
Ya estamos trabajando en el Belgrano Cargas con una inversión de 2.470 millones de dólares. Vamos a empezar y si Dios quiere, cuando vaya próximamente a China podremos firmar definitivamente la construcción de la usina nuclear por la cual nos van a financiar el 85 por ciento del total de la obra de esa cuarta central nuclear de la República Argentina, además de haber obtenido créditos por más de 400 millones para barcos de dragado.
Y también, algo muy importante: la firma entre el Banco Central de la República Argentina y el Ministerio de Comercio de la República Popular de China, de un swap. ¿Qué es un swap? Un swap es un acuerdo entre las autoridades monetarias de dos países donde ante momentos de stress monetarios, ellos lo llaman stress para quedar fino, yo digo especulación y ataque que uno sufre en materia monetaria, podamos contar con un apoyo de hasta 11.000 millones de dólares por parte del Gobierno de la República Popular de China para nuestras reservas del Banco Central y de esta manera contrarrestar ataques especulativos.
Esto es muy importante, porque algunos decían que no, que era en yenes, que no, que era mentira, que era comercial, que era únicamente para comprarles cosas o productos a China.
No, señores, es esencialmente de carácter monetario, de carácter financiero. Porque, ¿saben qué? Hay un mundo nuevo, hay actores nuevos que no quieren pisarte la cabeza, quieren cooperar con vos para ver si juntos podemos arrastrar este inmenso carro que hoy es el mundo y que ha sido sostenido por las economías emergentes que tuvimos que soportar la crisis generada por los países en desarrollo, que todavía no han podido recuperarse y que nos quieren tirar el muerto a las economías emergentes. (APLAUSOS)
Entonces, la reunión de hace pocos días del BRICS con UNASUR, la asunción por parte de los países que mejor posicionados están en los emergentes países para poder hacer frente a este momento, significa la reformulación de un nuevo ordenamiento global y Argentina estará y está allí presente. Yo me siento muy orgullosa de ser la Presidenta que haya firmado un acuerdo estratégico de integración con lo que hoy constituye, sin lugar a dudas o está a punto de constituir tal vez, la primera economía del mundo, pero no para ir contra nadie, sino para entre todos, tratar de superar este momento global.
Y también, hacer frente, como decía Wado, que no respetó el protocolo, pero a mí me gusta cuando no respetan el protocolo y dicen algunas verdades como, por ejemplo, el ataque de los fondos buitres que está sufriendo internos y externos muchas veces esos buitres, la República Argentina.
Yo quiero decirles a todos los argentinos, quiero decirles que la Argentina no va a estar en default. ¿Saben por qué? Por una razón muy sencilla, esencial, elemental, tan obvia que no tendría que decirla. ¿Pero saben por qué no vamos a estar en default? Por en default entran los que no pagan y Argentina pagó. (APLAUSOS)
Así que, van a tener que inventar un nombre nuevo, no sé cuál será, porque siempre las calificadoras, los bancos de inversión, los gurúes, los académicos siempre encuentran algún término con el cual disfrazar lo que realmente pasa. Pero van a tener que encontrar un nuevo término que refleje que un deudor pagó y alguien bloqueó y no deja llegar ese dinero que es de terceros, a esos terceros que son los tenedores del canje del 2005 y del 2010 que entraron de buena fe.
Sobre esto, también quiero hablar, poquito, porque dicen que Argentina nunca negoció. Yo quisiera que hablaran, no ya con algún ministro de este Gobierno, porque obviamente puede pecar de parcialidad, pero el canje del año 2005, durante la gestión del presidente Kirchner, este la llevó a cabo y su ministro de Economía hoy es un hombre que está en otro partido y en otro lugar. Nos hemos cansado de viajar por el mundo en el año 2005 y en el año 2010 negociando con bancos, con inversores, tratando de convencer a la mayor cantidad posible de gente para que ingresara a esos canjes.
¡Cómo que no negociamos! Ahí están las constancias en el Fondo Monetario Internacional, en los viajes, en los diarios, en todos los organismos multilaterales de crédito, en todos los bancos, los show roads que hicimos en todo el mundo acerca de estas cuestiones. Creo que hasta estuvimos en Abu Dabi, si mal no recuerdo, presentando lo que era la reestructuración de la deuda soberana. Nos cansamos de recorrer el mundo, obteniendo en el primer canje, una adhesión del 76 por ciento y llegando en el segundo canje a una adhesión del 92,4 por ciento.
Y si no les basta con esa negociación, podemos hablar de la negociación con Repsol, que nos llevó 2 años y durante los últimos 4 meses, antes de cerrar, reuniones prácticamente diarias. Y si no les alcanza, la negociación que hicimos con el Club de París, del cual pasaron 8 ministros de Economía sin poder llegar a ningún acuerdo. Y si no les alcanza, lo del CIADI.
¿Y saben qué? Lo más gracioso de todo, yo no sé si reírme o llorar, pero lo más gracioso de todo es que todo lo que nosotros arreglamos y pagamos, se endeudaron otros. A nosotros nos tocó el rol de pagar y hacernos cargo de los platos rotos. Pero no nos quejamos, porque nos hacemos responsables. Somos gobernantes que ponemos la cara, que ponemos la cara y, fundamentalmente, quiero decirles a todos y cada uno de los argentinos que esta Presidenta no va a firmar nada que comprometa el futuro de las generaciones de Argentina como hicieron otros que firmaron cualquier cosa y después tuvimos que venir nosotros a hacernos cargo. (APLAUSOS)
El otro día, leía que alguien decía y lo decía con acierto, que podía caberle responsabilidad penal a los funcionarios argentinos si violaban la cláusula Ruffo. Ustedes dirán ¿y qué es eso de la cláusula Ruffo?
La cláusula Ruffo, vieron como cuando ustedes firman un contrato de alquiler o un contrato de compra-venta, bueno, es una de las cláusulas que firmamos en los prospectos, en los contratos que hicimos con cada uno de los tenedores de deuda del canje 2005 y 2010. Cada uno de ese 92,4 por ciento, tiene a su favor la cláusula Ruffo.
¿Qué dice la cláusula Ruffo? La cláusula Ruffo dice que si uno firmó y acordó en el 2005, la Argentina después no puede pagarle a otro tenedor mejor o más de lo que le pagó en el 2005 al que acordó. Y del 2010, también Ruffo dice que no puede pagarle a nadie después, más de lo que le pagó al 2005 o al 2010. Son lo que se llaman las cláusulas de incentivo para que entre la mayor cantidad de gente a firmar.
¿Y saben qué dice la cláusula? Que si uno viola esa cláusula, se cae todo lo acordado, se caen las quitas que Néstor logró por primera vez en la historia, se caen todos los plazos y te exigen todo junto los punitorios, las quitas y los plazos que recién vencen en el 33 –escucharon, 2033- de una para que lo pagues todo junto.
Como verán, la cláusula Ruffo es de cumplimento, lo que quieren decir ello, imposible su violación porque estaríamos tirando abajo lo que tan trabajosamente le costó a los argentinos. Pero sobre todas las cosas, estaríamos tirando abajo los 190 mil millones de dólares que ya llevamos pagados de deuda a nuestros tenedores. Deuda que, por otra parte, la pudimos pagar sin necesidad de que nadie nos volviera a prestar nada, sin acceso al mercado de capitales.
¿Y saben por qué lo pudimos hacer? Por ustedes, por cosas como la industria nacional, por tener trabajo nacional, por tener posibilidad de exportar, por tener posibilidad de consumo, por tener inversión pública, por tener trabajadores bien remunerados, por haber tenido Asignación Universal por Hijo, que también incentivó el consumo, por haber incorporado a millones de jubilados que no podrían estar jubilados si no lo hubiéramos hecho. Por todo eso pudimos pagar. (APLAUSOS)
Entonces, lo que digo es... Cuando leía el otro día que a cualquier funcionario podían caberle responsabilidades penales y civiles, tienen razón. ¿Pero saben qué? A mí lo que más me preocupa no es la responsabilidad penal o histórica; a mí lo que más me preocupa es la responsabilidad ante la historia, ante la mirada de mis hijos, de mis nietos y de millones de argentinos que no me van a hacer firmar cualquier cosa amenazándome con que el mundo se viene abajo, porque eso yo también lo viví. Lo viví como diputada, cuando nos decían que con el megacanje y el blindaje nos iban a llover los dólares. ¡Qué dólares, nos llovieron piedras, sapos y culebras! Eso es lo que nos llovieron a los argentinos después del megacanje y el blindaje.
Y les recuerdo algo, hagan un ejercicio y comienzo con el principio de mi intervención, de las expectativas, de los rumores, de lo que dicen que va a pasar. Yo le pregunto a cada uno de los argentinos: ¿a alguno le dijeron en algún diario que mañana le ponían el corralito? No. Repasen los titulares de aquella época. Les decían que todo estaba bien, que todo iba fenómeno.
Recuerdo el caso de una amiga, miren ustedes hasta dónde llegan las cosas, una amiga que tenía cierta desconfianza con los bancos y no le ponía la plata, su plata, sus ahorros, en el banco y su hermano trabajaba en un banco, en sistemas, y la convenció que pusiera los ahorros. Tres días antes, a la pobre Luciana, de que viniera el corralito, todavía lo quiere matar al hermano.
Pero esto es lo que nos pasó, porque cuando se nos cayó el mundo encima, no nos avisó ningún diario, no nos avisó ningún analista, ninguno de los economistas, de esos que saben lo que va a pasar no solamente mañana, sino dentro de un siglo, nadie le dijo nada a los argentinos. ¿Saben por qué? Porque ellos también son parte del sistema que ayudó a que los argentinos nos viniéramos abajo. Esta es la verdad. (APLAUSOS)
Y hoy, quieren asustarnos a los argentinos diciendo que si no hacemos lo que quieren los fondos buitres, no van a ingresar capitales ni vamos a tener acceso al financiamiento. Y digo yo, desde el año 2003 a la fecha, ¿cuándo tuvimos acceso al financiamiento internacional?
¿Quieren que les cuente cuándo tuvimos acceso al financiamiento internacional? En toda la década del 90. Ahí entraban los dólares. ¡Y cómo no iban a entrar! Si tenían una tasa de retorno del 10, del 14, 15 por ciento cuando en cualquier país del mundo apenas te pagaban el 1 y medio o el 2 por ciento por tener un depósito a plazo fijo en dólares.
Por eso, yo lo que les pido a los argentinos es mucha unidad nacional, no importa si no están de acuerdo con el Gobierno en algunas cosas o en todas, pero en lo que no podemos dejar de estar de acuerdo los argentinos, es que no podemos volver para atrás al infierno que significó la deuda externa durante décadas y que pesó sobre las posibilidades de crecimiento, de desarrollo, de conocimiento, de educación, de vivienda, de salud, de universidades de millones de argentinos. No nos podemos dejar arrebatar el presente y mucho menos el futuro.
Vamos a seguir hablando, vamos a ir cuántas veces sea necesaria adónde tengamos que ir, pero con nuestras razones, que no son caprichos en absoluto. Tan es así que cuando pedimos, porque dicen que la cláusula Ruffo no aplica, bueno, si no aplica, que nos den un seguro de esos que hacen los bancos, como hacen seguro contra default, que hagan un seguro contra la cláusula Ruffo, total, si no aplica, la prima les va a salir muy barata y van a obtener mucha renta y nosotros quedamos cubiertos, de paso, de que no se nos venga todo encima.
Ni una sola respuesta, absolutamente silencio. Porque todos saben...¿Saben qué pasa? En realidad, como me dijo un importante presidente de un país extranjero. "Presidenta: ¿usted cree realmente que esto puede ser un problema por 1.000, 2.000 o 3.000 millones de dólares? No, lo que quieren es hacer caer la reestructuración para volver a esa Argentina que pagaba cuando no le alcanzaba el dinero con recursos naturales". Y hoy tenemos y lo mencionaba la gente de Mendoza, la segunda reserva de gas shale del mundo y la cuarta de gas shale de petróleo.
Esto no solamente significa el autoabastecimiento energético, clave para el siglo XXI. Tres claves va a tener el siglo XXI: energía, alimentos e investigación y desarrollo en ciencia y tecnología. Y en las tres, estamos andando muy bien.
Esto que estamos inaugurando en Mendoza, que es una industria, una investigación y desarrollo aplicada a la industria petrolera; las otras investigaciones que nos decían los empresarios, el desarrollo que está teniendo toda la maquinaria vinculada con la explotación de petróleo no convencional que además argentinos, tenemos la inmensa suerte de tenerlo en una zona totalmente accesible pero prácticamente desértica, con lo cual nos permite una competitividad en materia de exploración, explotación, extracción y transformación de ese gas en otros derivados, sin precedentes en nuestra historia. ¿Y saben qué? Justo cuando nos estamos desendeudando.
¿Saben cuál es el porcentaje de la deuda externa argentina en moneda extranjera en manos de tenedores privados? Solo el 8 por ciento del PBI. Cuando vino Néstor era el 166 por ciento del PBI, de un PBI sustancialmente inferior al actual.
Está tan claro lo que se pretende, que muchas veces, cuando uno escucha algunas palabras que algunos dicen "cantos de sirenas". No, no son cantos de sirenas, las sirenas son más lindas, cantan más lindo, son graznidos de carancho y graznidos de buitres.
Bueno, no estamos dispuestos. Vamos a estar dispuestos, como siempre lo he dicho, a honrar las deudas con el 100 por ciento de nuestros acreedores, en forma equitativa, justa, legal y sustentable, para poder seguir adelante con esta Argentina de crecimiento y de progreso, que nos ha permitido crear 9 universidades, que nos ha permitido además, desarrollar con recursos del Estados planes como PROGRESAR, PROCREAR, PROAUTO, todas políticas proactivas, contracíclicas precisamente para apuntalar un país y un modelo que necesita hoy más que nunca del trabajo y del esfuerzo compartido. Como nos tocó el día lunes subirnos a trenes como hacía 50 años los argentinos no veían.
Me acuerdo cuando hicimos los anuncios, muchos en algunos medios se descreían y se burlaban. Y ahí están, y ahí va a estar el 15 de septiembre el Sarmiento completo, completamente modernizado.
Dos cosas pido: una, que los cuiden y, la segunda, ya le di instrucciones al ministro Randazzo que, por favor, y discúlpenme los fumadores, prohíba fumar adentro de los trenes porque necesitamos, en serio, aunque no tenga mucho que ver con lo que estoy hablando, todo tiene que ver con todo, primero, porque estamos cumpliendo con una ley nacional, está prohibido fumar en lugares cerrados y, segundo, porque nos ayudamos entre todos a respetarnos y a vivir un poco mejor.
Pero no creían y ahí están y vamos a hacer la inversión, estamos haciendo la inversión en materia ferroviaria más importante de los últimos 60 años. El Belgrano Cargas que nos va a permitir dar una competitividad muy grande a la economía argentina.
Tenemos que mejorar y aquí quiero dirigirme a mis compañeros trabajadores, a los sindicatos, tenemos que mejorar la competitividad, tenemos que mejorar el tema de lograr que haya menos ausentismo, que tengamos mayor productividad. Porque es un mundo muy competitivo y si no nos ponemos a tono, te terminan pasando por encima.
Ahí están los laburantes: muchachos, hay que cuidar lo que han conseguido, porque lo que han conseguido es la posibilidad de estudio, de trabajo para ustedes, para sus familias, de dignidad, tener trabajo es ser digno, tener trabajo es poder formar una familia, es el gran articulador social.
Yo les pido a todos que cuidemos las cosas que hemos logrado conseguir; los errores que podamos tener, tratemos de corregirlos y cada uno en su lugar, por pequeña que le parezca su responsabilidad, por pequeña que le parezca su función, la lleve adelante pensando en el otro, en la Patria.
¿Vieron cómo hizo la Selección Nacional? Lo mismo, todos unos al lado del otro, con los dientes apretados y trabajando por la Argentina, por los colores de la Argentina, que es trabajar por el futuro nuestro y de nuestra familia.
Muchas gracias a todos, feliz inauguración de la fábrica de motos Yamaha, felicitaciones a la fábrica Liliana, felicitaciones a los mendocinos con su moderna invención en materia petrolera, felicitaciones a MARS en Mercedes y felicitaciones a todos los argentinos y argentinas de buena fe y de mejor corazón que creen que un país mejor, no solo es posible, sino también necesario.
Gracias y un saludo de corazón, los quiero mucho a todos y a todas.
Gracias. (APLAUSOS)

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